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martes, febrero 05, 2008

Otro Mundo


“Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne” Ezequiel 36:26

“... y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces” Jeremías 33:3

He visto otro mundo dijo el soldado Witt y causó extrañeza su afirmación, y luego el mismo vio el inicio de la destrucción de ese mundo, comprendió el inicio de las guerras y de la enfermedad, de la desigualdad y del terror. Ese mundo era ilusorio no era diferente, total…pisamos el mismo suelo y respiramos el mismo aire, solo nos diferencia el espacio que es una falacia, que a la larga no existe, todos somos los mismos hombres, el alma es la misma… si alguien no se quebró se quebrará.

Ahora yo afirmo lo mismo, con seguridad y aplomo digo: ¡He visto otro mundo!, he visto y he pisado el mundo donde descansa mí ser en verdes praderas, donde vi el cielo azul, en donde fluye agua cristalina que me limpia, me da energías y renueva mí alma cada día, donde sé que soy un árbol aún pequeño solo con las hojas suficientes, sin embargo en el reflejo de las pupilas del Rey me vi como un roble frondoso cuyas hojas están siempre verdes y sus raíces están sujetas y lo abarcan todo el suelo, entrelazadas y firmes. He visto otro mundo donde soy un niño, soy como el principito sorprendido y curioso y estoy regocijado y camino de la mano del Rey de este mundo, en cuyas palabras hallo eternidad y cuya voz hallo paz. He visto el mundo donde me siento a comer en la mesa del Rey y los manjares no tienen comparación, porque mi paladar fue hecho nuevo y puedo sentir hasta el delicioso sabor del agua que la mentira nos dice es insípido.

¿Y como entré a este mundo? Humillé mi corazón y entregué toda mi carga, mi culpa, mi sabiduría, mis anhelos, mis creencias, mi desobediencia, toda mi vanidad, la mentira de mis labios, mi falta de fe… se la entregué al creador y el me dijo que el vencedor era su hijo, el que venció a la muerte y me dijo que debía creer en el. Y creí, y me dio un espíritu nuevo que fue fuego dentro de mí y cambió mis harapos por ropas de gala, y me puso calzado nuevo pues yo andaba descalzo y mis pies estaban con heridas y dijo, ahora eres digno. Y yo le dije, gracias Señor por hacerme digno e incliné mi rostro y mi corazón se quebrantó y por vez primera sentí Amor y compasión y mí corazón fue sano por el río de su espíritu, luego fui exaltado y hecho coheredero del lugar.

Unos de los secretos de este mundo es que a veces aparece nublado y en blanco y negro, al inicio me había turbado pero debajo de una piedra hallé colores para pintarlo a mi antojo y luego aparece hermoso como siempre. Y cuando le aparecen manchas me tropiezo con un borrador y listo, se hermosea otra vez.

PD.

He visto en la concatenación de efectos y causas de este mundo... tu cielo y he plantado una semilla de rosa y vi el boton y vi la rosa y vi tu mano y en tu mano la rosa.

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