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sábado, marzo 27, 2010

El reino de la Confusión - Ungido

"te llamé por tu nombre; te puse un nombre insigne, aunque NO me has conocido." Isaías 45:4

Podría resultar una especie de blasfemia decir que Hitler haya sido un elegido por Dios para realizar una misión específica que Hitler mismo no entendió, por que el pensamiento fácil es decir que Hitler era una especie de monstruo loco determinado a acabar con el mundo. No afirmo que Hitler sea ese elegido pero tengo algunas razones para pensarlo.

Se ha determinado que Hitler sufrió hasta veinte atentados contra su vida, de los cuales salió ileso, la propaganda Nazi decía que la providencia de Dios estaba con él y eso impedía que pudieran tocar su vida, eso que parece una idea absurda cobra fuerza cuando al leer la Biblia nos damos cuenta que Dios llama “ungido” a Ciro rey de Persia, determinado a conquistar todos los territorios de su tiempo, incluido Israel, Dios lo llama “mí ungido” y le dice que le entregaría todos los tesoros de los pueblos y le abrirá todas las puertas de hierro y candados.

Hago este comentario porque quiero quitar de una vez esa errada idea de que todo lo que viene de Dios se presenta con cara y maneras de monja socorrista, y agrego que los designios de Dios son tan misteriosos y profundos y que aunque las consecuencias siempre y a la larga son para bien, nosotros solemos juzgar todo por un acto y no vemos el panorama total. Nosotros, el común de las personas muchas veces con nuestras buenas intenciones y sin darnos cuenta nos ponemos a luchar contra lo que Dios ha determinado.

Entonces se acaban dos mitos, el primero es que lo aparentemente malo para nosotros podría provenir de Dios, y viceversa. Lo segundo es que ungido solo es un hombre usado por Dios, pero no necesariamente aprobado, Ciro no conoció a Dios y lo más probable es que ande en algún lugar al que nadie quiere ir.

"Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir puertas delante de él, puertas que no se cerrarán" Isaías 45:1

lunes, marzo 01, 2010

El Reino de los Cielos - La Escalera

Se denomina la escalera de Jacob a un momento particular en la vida del patriarca Jacob en el que éste puede ver en sueños una escalera apoyada en tierra que tocaba el cielo, por donde -dice la Biblia- subían y bajaban los ángeles. Esto que puede parecer una simple imagen o un sueño absurdo resulta ser la llegada de Jacob, la apertura de su entendimiento, la cura de una ceguera espiritual que le permitió ver el Reino de Dios, que le permitió conocer a Cristo aproximadamente 1500 años antes de su llegada a la tierra, su espíritu fue conmovido y pudo describir de manera extraordinaria el Reino de los Cielos y bendecir ese tiempo.

En suma, Jacob vio el mundo real, la dimensión espiritual paralela al mundo visible y ahí le pudo hablar Dios, tocar su alma, darle certeza de que todo en lo hasta ahora él había creído en su razón y su carne era lo más importante, lo que le tendría que dar propósito y lo que su hermano había rechazado con su actitud pusilánime.

El nombre Jacob significa usurpador, y eso suena a algo malo, es cierto que tomó por el tobillo a su hermano al nacer, es cierto que engañó a su padre para conseguir la bendición reservada para su hermano, pero ese celo e interés que puso en ser -desde el vientre- el primogénito, es lo que marcó la diferencia en su vida. Jacob fue toda su vida un buscador de Dios y todo lo que hizo para poder ver Cristo se le consideran actos de fe y ya no más usurpar.

Dice la Palabra que todo el que es salvo fue elegido desde antes de la fundación del mundo, si entendiéramos lo que verdaderamente significa eso estaríamos como Jacob, todos los días de nuestra vida natural tratando de arrebatar esa bendición y ser buscadores del Reino, estar ansiosos de pertenecer a ese grupo de escogidos y entrar al Reino que no perece jamás y que no tenemos idea de su magnitud y gloria.

"de cierto os digo: De aquí en adelante verán el cielo abierto, y los angeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre." Juan 1:51