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viernes, junio 27, 2008

Calle Soledad

Melancolía Infinita tristeza ¿Qué haces caminando por ahí? No puedes… No debes… Cruza la vereda Llega a la esquina Arriba a la casa A La Puerta Ya en el camino No recojas flores Ni quieras llegar al arco iris Son espejismo de lo real... No leas los avisos Los anuncios ya no sirven Son de ayer La tarde está cayendo ya La Puerta sigue abierta Y un siglo más pasa.

jueves, junio 26, 2008

Nuevo – Segundo Esfuerzo

“he aquí, Yo hago todas las cosas nuevas” Apocalipsis 21.5

¿Te ha pasado que tienes la necesidad de cambiar? ¿Empezar de nuevo? ¿Volver a ordenar todo? A mi muchas veces y no recuerdo cuando empezó, quieres dejar atrás muchas cosas, es como hacer un pacto contigo mismo y como señal modificas lo que está a tu alcance, tu cuarto, la ropa, las cajas de cosas que tienes guardadas para cuando las necesites (nunca las necesitas), los apuntes y revistas, los afiches que se han ido acumulando en esa habitación que ya presentan desgaste y están amarillos, hay que cambiarlos o quizás solo representen una época que ya pasó, TODO está desgastado, las formas y el fondo solo queda eliminarlos. Es un nuevo comienzo, pero ¿cuantos nuevos comienzos necesitamos?.

Al escritor norteamericano Nathaniel Hawthorne* se le ocurrió en otra época que este mundo está desgastado y que se debería volver a crear todo de nuevo, escribió un cuento, una ficción, pensó en un lugar donde los hombres pusieran todas las cosas, todo lo que ha llegado a ser elevado por el hombre a la categoría de importante, entonces dice Hawthorne que llegan hombres de todos los confines del mundo y en una llanura hacen una gran hoguera que alimentan con un sin fin de cosas de las cuales nombro algunas; todas las genealogías, todos los diplomas, todas las medallas, todas las coronas, todos los cetros, todas las tiaras, todos los doseles, todos los tronos, todas las bolsas de café, todos los cajones de té, todos los cigarros, todas las cartas de amor, toda la artillería, todas las espadas, todas las banderas, todos los metales preciosos, todo el dinero, todos los títulos de propiedad, todas las constituciones y códigos, todos los libros, todas las mitras, todas las dalmáticas, todas las “sagradas escrituras” que hoy pueblan y fatigan la Tierra. La fábula de Hawthorne es interesante, el termina diciéndonos que hay algo que no se pudo echar al fuego, el corazón del hombre, desde donde se maquina la maldad en el mundo, decir el corazón equivale a decir el alma, quiere decir que es un engaño pensar que en todas las cosas está la fatiga, el germen de lo que pasa, de lo que se desgasta, de lo que yerra y angustia de lo que aflige y cansa, de lo que te hace buscar siempre empezar de nuevo. Nos dice el escritor que el alma debe ser purificada, el corazon renovado ¿será el que nos hace verdaderamente empezar de nuevo?.

El epígrafe resume a lo que quiero llegar.

sábado, junio 21, 2008

Nuevo - Primer esfuerzo


El propósito de abolir el pasado ocurrió en el pasado y –paradójicamente- es una de las pruebas de que el pasado no se puede abolir” Jorge Luis Borges

“He aquí, hago algo nuevo,
ahora acontece;¿no lo percibes?
Estoy haciendo caminos en el desierto,
y ríos en la soledad.”
Isaías 43:18

Y el Emperador Chino quiso hacer todo nuevo y dijo para si mismo que no debería haber cultura antes de el, ni música, ni recuerdo de que alguien más reinó el territorio del que se hizo soberano. Quemó todos los libros, todo los simbólico, todo lo construido, todos los linajes, persiguió y mato a toda la familia real antes de él, destruyó toda su memoria y prohibió que se mencionaran los nombres de toda autoridad anterior, luego puso a su nombre la terminación de PRIMERO, culminada su idea se dedicó a edificar un nuevo pensamiento, una nueva cultura, una nueva forma de gobernar, pasó de su equilibrio y su justicia a su crueldad y su autoritarismo, fue temible y su nombre se extendió por los territorios como el más grande, el más temible. En el tiempo, en la vejez un temor le sobrevino, pensó en que bastaría que alguien tuviera una idea similar a la suya para desaparecer su obra, su cultura, su memoria y todo su linaje.

El Emperador Chino llevó la carga, la aflicción de saber que en algún instante también sería considerada vieja su nueva forma y emprendió la empresa de hacer obras que traspasen el tiempo, pero también en eso se equivocó, la Muralla China no es una obra eterna, la roca se vuelve arena y la arena polvo. Quizas entendiendo esto último, el Emperador indagó sobre la muerte, quiso aferrarse a la vida, buscó el elixir de la inmortalidad y en su inútil búsqueda se recluyó en su palacio y nunca más salió en vida.

lunes, junio 09, 2008

El Tiempo, la hora - Ven

“Él(Cristo) le dijo: Ven…” Mateo 14:29
Jorge Luis Borges, - si, sé que soy recurrente - decía en uno de sus ensayos que cualquier movimiento es ya un viaje espacial o viaje en el tiempo*, si nos basamos en la observación de Einstein pues es correcto, cada vez que nos movemos de un lugar a otro disturbamos infinitos planos del universo y hacemos un viaje(un movimiento) y eso no tiene nada de extraordinario por que todos estamos sujetos a las mismas leyes, gravedad, resistencia del entorno, y otros factores físicos, es fácil moverse o poner en funcionamiento la ecuación simple del movimiento estático e=vxt donde juegan las variables espacio, velocidad y tiempo. Viajar en el tiempo de la manera fantástica-lease adelantarse o retroceder en el tiemnpo- es romper alguno de los tres factores, llevarlo al límite, hacerlo NO medible, con todos los factores físicos rodeándonos no podemos viajar en el tiempo, disturbamos planos en cada instante, en cada movimiento de tu dedo al teclado, del mouse, pero eso lo hacen todos… para hacerlo de manera sobrenatural necesitamos que alguien más disturbe los infinitos planos y nosotros solo pasaremos a través de ellos, porque el efecto lo causó alguien más que va delante de nosotros. Cuando Cristo le pidió Pedro que venga, él solo obedeció y pudo caminar dentro de otra dimensión, si la Biblia fuera un libro científico describiría el evento como que Pedro ignoró la componente “Y” de la gravedad, la resistencia del aire, la fricción en sus pies, lo cierto es que como alguien ya lo dijo, Pedro caminó sobre la palabra de Dios, caminó sobre el “Ven”, lo cual quiere decir que con su palabra Cristo le abrió la dimensión, lo sacó de la prisión del tiempo y lo hizo caminar en lo sobrenatural que es el donde Dios habita. Que Borges haya dicho alguna vez que el tiempo no existe, que es una falacia que se lo inventaron los hombres, me parece algo espiritual de alguien que vivió fuera del tiempo o al menos pudo observar desde afuera, quizás es una manera elegante de decir que esta vida es como un sueño y que en el porvenir no habrá memoria de ella y lo que quedará es solo lo espiritual, y eso es correcto. Entonces, un hombre hace dos mil años atravesó una puerta que te lleva a lo sobrenatural de Dios el va delante de nosotros tomando al tiempo en sus manos y desde ahí no se cansa de voltear atrás y decir “Ven”.

* Gracias Ana, que me hablas de estas cosas que dejo inconclusas