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sábado, setiembre 25, 2010

El Reino de la Confusión - Destrucción

Jaime Bayly, Juan Luis Cipriani
“el paso del tiempo ha minado todo lo bueno que había en mí” J. Bayly
Jaime Bayly, el famoso conductor de programas y escritor, ha pasado a ser parte importante en la carrera política de las dos aspirantes al sillón municipal. Abiertamente a favor de una de ellas y con evidente rechazo hacia la otra, ha logrado con su influencia voltear la intención de voto del electorado joven a favor de su preferida.
No me agrada su programa, me parece demasiado sarcástico y burlón como para tomarlo en serio, a tal punto que uno no sabe jamás si está hablando en serio, una sonrisita a medio cachete al estilo Fujimori se deleita todos los días frente a cámaras llevando a su público a su antojo por el camino de la chacota y con fondo de risas que parecieran grabadas.
Bueno, ese es el Bayly de la tele. El Bayly columnista de diario es otro, se le puede leer más serio, suele hacer reflexiones y mostrar su corazón como lo hizo en su último artículo. Bayly nos habla de manera franca de íntimos sentimientos sobre su persona, sobre cómo evolucionó su ser, nos dice con bastante desencanto y frustración lo que sigue:

“El tiempo te ha envenenado lenta y minuciosamente. La madurez no ha traído amistades, ilusiones, alegrías impensadas. Lo que ha traído es una suma de frustraciones, desencantos y decepciones respecto de los demás y sobre todo de uno mismo.”

“…a medida que pasan los años, todo se va jodiendo, todo se va destruyendo, tus ideales y tu fe y tu nobleza se van corrompiendo, y al mismo tiempo que tu cuerpo se debilita y va conociendo el dolor y la enfermedad en medidas que no hubieras querido conocer, tu espíritu se reseca, se envilece, se acanalla, te vuelves un tipo cínico, y no porque seas una mala persona, sino porque descubres, derrotado, emponzoñado, que el cinismo es la única manera de resistir, de persistir, de insistir en la fatigada rutina de seguir respirando, batallando, dando pelea.”

Caminar sobre fuego tituló Bayly a este articulo que me parece particularmente correcto, el hombre tiene una tendencia a degenerarse, va socavando su muy cimentada educación o sabiduría cuando permite la corrupción en si, y cuando hablo de corrupción no me refiero a cuestiones monetarias o “aceitadas” y compadrazgos, sino a usar de manera inadecuada lo que te fue dada por gracia, tus dones y cualidades, es cuando tus hábitos te empiezan a destruir y van minando tus cimientos hasta que irremediablemente caes hasta donde nunca jamás imaginaste.
Es como una enfermedad que todo hombre tiene y empieza cuando nos negamos a valorar lo que Dios nos ha dado para sostén de nuestra alma, Espíritu Santo le llaman.