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miércoles, diciembre 22, 2010

El circo del Diablo – IV

Dice un párrafo de la Biblia que: “engañará a muchos” y así lo ha venido haciendo, con sutil ligereza engaña al mundo. Dice que lo hará aún con los escogidos y este es el cuarto nivel, la Biblia da claros ejemplos de esto; Cristo llamó a Pedro “Satanás” cuando este trató de reconvenirlo de morir, cuando Peter le dijo que no era pues necesario que sacrifique de esa manera su vida, que debe haber otra manera y que no se desestime, que se ame más. Cuando Pedro quiso introducir esta idea en la mente de Jesús seguía teniendo la misma cara amigable, y mirada de cariño hacia Jesús, pero en lo espiritual era un ataque, Pedro se transformó en el Diablo y Jesús lo reconoció gritando: Aléjate de mí Satanás!, A Pedro no se le pusieron los ojos blanco, ni giró su cabeza 360 grados, puso el más preocupado de sus rostros y sus palabras parecían de mucha sabiduría y misericordia. Es impresionante la forma cómo actúa Satanás porque la idea que subió a la cabeza de Pedro era noble, era el natural carácter del discípulo dispuesto a no permitir que su maestro se ¿equivoque? ja, era un sentir del alma de cualquiera que estime a su líder. Pero eso no prosperó porque Cristo tenía claro lo que estaba haciendo, tenía certeza de su misión en la tierra.
Así es Satanás, aprende a reconocerlo en lo muy sutil, en las ideas aparentemente nobles que toman personas que conocen a Dios, en consejos que parecen muy útiles, etc.
Otro es el caso de David, David luego de que Dios le dio Paz con todos sus enemigos, le subió una idea a la cabeza, quiso hacer un censo, la idea de hacer un censo parece ser la más inocente de las ideas, pero en su ejecución el corazón de David había permitido cierta soberbia de creer que necesitaba ese censo para conocer su poderío en batalla y para reconocer de cerca la necesidad de su pueblo, cuando siempre de eso se había encargado Dios, cuando no interesaba la cantidad de gente de guerra que tuviera David sino que Dios pelee su batalla, ahí, en esa idea estuvo Satanás y en este caso sí prosperó, y esto causó muchos estragos en el pueblo y en David mismo.
A Satanás le basta una idea para destruir, porque la guerra no es contra carne ni sangre sino contra una potestad espiritual que se apoya de una desinformación, de una debilidad. En este cuarto nivel, están grandes conocedores de Dios, gente que camina con Cristo, gente que te dará un consejo y que –se supone- proviene de la misma boca de Dios, puede incluir pastores y autoridades con el común denominador que han descuidado una pizca su convicción y comunión.

jueves, diciembre 16, 2010

El circo del Diablo – III

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Nivel III
Martín Lutero encontró la Palabra, leyó la Biblia no como un “sagrado libro” sino como Palabra viva, que habla en todo tiempo, Lutero hizo una revolución mayor a la de Josías, aquel joven y entrañable rey de Israel que halló el libro y restauró la pascua y desechó la idolatría sembrada en sus anteriores generaciones. Lo que no imaginó Lutero es que esa revolución, esa vuelta a la Palabra podía encausarse a otras formas de religiosidad, a todo tipo de formatos establecidos, a espíritus que como dice Mateo, han caminado por lugares áridos luego de la revolución y han regresado más fuertes y se han metido en las congregaciones. Hablo del espíritu de religiosidad.

Este espíritu es su mejor caballo de batalla y lo que mejor le ha resultado a Satanás en esta guerra, el espíritu de religiosidad campea en las congregaciones, y actúa de manera sigilosa de la siguiente manera; hace que el seguir a Dios del creyente esté basado en ritos y se transforme en costumbre, en sesiones de dos hora los domingos y en asistir puntualmente a todo seminario y congreso programado. Dios nos mira con mucho amor a los fieles creyentes que somos, a nuestra fidelidad expresada en actos, en sacrificios, pero sabe que a eso no necesariamente nos ha llamado. Mientras el creyente convierta su fe en religiosidad jamás madura y encuentra normas y doctrinas que defender y en que ocupar su mente, empieza a juzgar a los demás, su congregación pasa a ser parte de su dios y adora a un Dios tergiversado, a un Baal que significa “señor” pero a la manera de “amo” y no a la manera de Padre como lo es Dios.

De esto también nos habla la Biblia en Juan, los Judíos que rodeaban a Jesús para probarlo, los que veían en él algo peligroso que hablaba en contra de sus doctrina, de sus formas y de sus ritos, a esos que venían y buscaban la manera de apedrearlo Jesús los llamó “hijos del Diablo”, pasaron a ser hijos de Satanás cuando en su mente no cabía la Palabra que traía Cristo. 

Entonces creo que ya nos podemos ir despojando de esas ideas erradas de Satanás, este ente es más que solo figuritas de caras horribles, espectros oscuros, pentagramas y rituales, es más simple que tanta parafernalia y tanta basura hollywoodense. Podemos darnos cuenta que aparece como ideas que parecen propias, pero son dictadas por un subconciente alimentado de costumbres y tradiciones, de vacíos no encontrados en la Palabra, de toneladas de religiosidad. Ese espíritu anidaba en las mentes religiosas que le pedían una señal a Jesús, le pedían una “prueba” al hijo de Dios que resucitaba muertos, y alimentaba a cinco mil, Cristo les llamó “generación mala y perversa” y advirtió que ese espíritu volvería siete veces más fuerte y creo que ahí lo tenemos y le damos cobijo en congregaciones grandes y chicas.

Entonces puedo decir que el religioso es más peligroso que el no creyente, porque el religioso es capaz de matar a Cristo por defender su doctrina, su forma de llevar su religión y cree como Saulo, que lo hace por mandato de Dios. Astuto el diablo, que te lleva a la cima del “templo” y te lanza tergiversando la Palabra, ese es el símbolo de la religiosidad. 

martes, diciembre 14, 2010

El circo del Diablo – II

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Nivel II
Alguien dijo que los demonios van todos los domingos a la iglesia (vale decir congregaciones). En el mundo no tienen nada que hacer, el mundo ha caído presa fácil del engaño, en cambio en la iglesia si, Satanás trabaja arduamente en que las personas que se han acercado a Dios desistan de seguirlo y eso lo hace de manera sencilla también, usando las heridas de las personas, usando sus puntos de doblés, usando sus temores y dudas, y lo logra en gran medida acechándolos de la manera como lo advirtió Pedro. “como león rugiente presto a devorar”, este león en realidad es inofensivo por que no es un león, nada puede tocar a (un miembro de) la Iglesia, él lo sabe, pero usa nuestros propios temores, heridas y falencias y vaya que le resulta. En este nivel la presa favorita son los recién convertidos a Dios.

La guerra en la que está enfrascado Satanás contra el nuevo creyente es de argumentos, es una batalla de la mente, argumento contra argumento. Satanás le dice a Jesús, “¿de verdad crees que eres hijo de Dios?”, esa es una gran pregunta que se hace extensiva a todo creyente, pues el creyente es coheredero con Cristo. Es la pregunta de la identidad, ¿quién eres delante de Dios?, en esa duda trabaja Satanás y mientras tenga terreno de duda, lo explotará, y para eso puede usar a cualquiera, un buen amigo, un familiar querido, un tio “inteligente y pensante”, de esos que te dicen cosas como esta; …ya pues pisa tierra, ¿no te das cuenta que es sicológico?. Se vale de todo el diablo para arrastrarte otra vez al mundo que duerme.

La culpa es otra de sus armas favoritas en este nivel, el nuevo creyente es limpiado pero en la debilidad de ese cuerpo que está acostumbrado a decir y hacer cosas opuestas a los principios de Dios, puede caer, y ahí entra el padre del legalismo, Satanás, el uso de la culpa está descrito en ese grandioso pasaje (Zacarías 3) donde Dios nos ilustra la forma de actuar de Satanás, el acusador, ubicado a la diestra del que arrastra culpa, acusándolo delante de Dios, humillándolo, diciéndole que no merece estar ahí, que su vida es un desastre y que Dios ya no puede perdonar tamaña falta, lo cual es falso en toda su extensión.
Apocalipsis 12 nos dice que a Satanás le queda poco tiempo y la tarea que hace con los que se acercan a Dios es demorar su madurez, de esa manera gana tiempo, él sabe que cuando la Iglesia, la novia del cordero esté preparada, se acercará el fin de sus días en la tierra, de ahí viene su preocupación.

“Y (Satanás) se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella (La Iglesia), los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” Ap 12:17


** Esas imágenes que pongo es a manera de mofa, de las ideas absurdas que tenemos de lo que es Satanás, supongo que estará contento con el circo que se hace en torno a su imagen. 

jueves, diciembre 09, 2010

El Circo del Diablo - I


¿De donde sacamos la idea de Satanás? Creo que de un solo lugar, la Biblia. Si la hemos sacado de ahí, porque tenemos esas ideas tan facilonas y alejadas de la verdad de lo que es este ente espiritual, porque nos seguimos imaginando a Satanás como ese ser con cuernos y rojito o ese macho cabrío, porque tenemos la absurda y religiosa idea de que tiene los dientes podridos y un rostro horrible, porque lo relacionamos a muertes físicas o desgracias o macabros jueguitos de fantasmas o posesiones.
Satanás nivel 1
El Satanás primario es el que engaña al mundo entero, ese que menciona Apocalipsis, el que tiene los sentidos adormecidos de las personas con sus “negocios”, un negocio es un intercambio, es el intercambio que quiso hacer Satanás con Jesús al ofrecerle “los reinos del mundo” (Mateo 4) a cambio de adoración, el Satanás primario es el que ofrece entretenimiento al común de las personas, distracciones que lo alejen de su verdadera naturaleza, todas esas distracciones son simples, trabajos, estudios, carreras, ambiciones, etc etc, todo por lo que peleas diariamente, lo común es que convergen en una vorágine de terror, de soledad, de mentes esclavizadas, de búsquedas sin rumbo, depresiones y muerte. Esa tarea parece resultarle bastante fácil.  
Ese es el Satanás primario, el que siempre negocia pero no dice lo que te toca entregar, la Biblia lo describe en Isaías como el que hace muchas contrataciones, dice en Juan que es mentiroso, que no hay verdad en él, pero también dice Zacarías que esa mentira es sutil, que te engalana como una hermosa mujer, te aturde. Entonces es claro que Satanás ha venido a destruir, pero no de la manera que la han pintado, sino de manera paciente, gradual, como una gotita de arsénico en las comidas, así es su trabajo.
¿Quién o quienes hacen tratos con Satanás? NO, no son los brujos o los chamanes, ni siquiera los que andan de negro y escuchan música metal y llevan esa parafernalia gótica panfletera y posera, nada que ver, puede incluirlo y de hecho que ahí se mueven espíritus, pero es más simple. Cristo dice – y digo “dice” porque está VIVO – que el que no está con él (Cristo) está contra él, y el que con él no recoge, desparrama, esto simplemente quiere decir que si no has tendido relaciones con Cristo para servirle, pues estás sirviendo sin siquiera saberlo al ente llamado Satanás, y todo lo que Cristo no te ha dado, te lo está dando el otro, has negociado, tienes un contrato con el perdedor y vas a pagar por eso.