Vistas a la página totales

lunes, marzo 01, 2010

El Reino de los Cielos - La Escalera

Se denomina la escalera de Jacob a un momento particular en la vida del patriarca Jacob en el que éste puede ver en sueños una escalera apoyada en tierra que tocaba el cielo, por donde -dice la Biblia- subían y bajaban los ángeles. Esto que puede parecer una simple imagen o un sueño absurdo resulta ser la llegada de Jacob, la apertura de su entendimiento, la cura de una ceguera espiritual que le permitió ver el Reino de Dios, que le permitió conocer a Cristo aproximadamente 1500 años antes de su llegada a la tierra, su espíritu fue conmovido y pudo describir de manera extraordinaria el Reino de los Cielos y bendecir ese tiempo.

En suma, Jacob vio el mundo real, la dimensión espiritual paralela al mundo visible y ahí le pudo hablar Dios, tocar su alma, darle certeza de que todo en lo hasta ahora él había creído en su razón y su carne era lo más importante, lo que le tendría que dar propósito y lo que su hermano había rechazado con su actitud pusilánime.

El nombre Jacob significa usurpador, y eso suena a algo malo, es cierto que tomó por el tobillo a su hermano al nacer, es cierto que engañó a su padre para conseguir la bendición reservada para su hermano, pero ese celo e interés que puso en ser -desde el vientre- el primogénito, es lo que marcó la diferencia en su vida. Jacob fue toda su vida un buscador de Dios y todo lo que hizo para poder ver Cristo se le consideran actos de fe y ya no más usurpar.

Dice la Palabra que todo el que es salvo fue elegido desde antes de la fundación del mundo, si entendiéramos lo que verdaderamente significa eso estaríamos como Jacob, todos los días de nuestra vida natural tratando de arrebatar esa bendición y ser buscadores del Reino, estar ansiosos de pertenecer a ese grupo de escogidos y entrar al Reino que no perece jamás y que no tenemos idea de su magnitud y gloria.

"de cierto os digo: De aquí en adelante verán el cielo abierto, y los angeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre." Juan 1:51

No hay comentarios.: