Vistas a la página totales

viernes, mayo 15, 2009

El reino de la confusión - Ego

¿Qué es lo que confunde al mundo?, el hecho de juzgar y de juzgarse, el religioso juzga lo que evidentemente es malo, juzga una etiqueta, una moda, un movimiento, una manifestación musical, literaria, social etc. El hombre común quiera o no y quizás con menos énfasis juzga lo mismo que el religioso, aunque es más discreto, tiene una idea de lo que es bueno y lo que es malo, por ejemplo; un concierto Color del textode música rock donde se sabe correrá toneladas de licor, drogas, sexo al paso, un ciudadano común lo juzga malo por los evidentes excesos, porque sabe que no es lo que quisiera para su hijo. Esto último permite al hombre común acomodarse en un punto neutro y ese es el engaño, esa es la gran confusión, tan sutil y delicado como lo mencioné en el anterior post pero muy efectivo, y tiene como cómplice al religioso que juzga y se jura del lado correcto. Me explico, el engaño sutil es creer que existe escala de grises entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto, pero Cristo dijo todo lo contrario, pues NO, no existe escala de grises entre lo que es justo, bueno y lo torcido y malo.
¿Qué dijo Cristo?
“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama” Lucas 11:23
Que denota esto, pues que si no estás siguiendo a Dios sigues a Satanás, difícil de asimilarlo, hermano como puede decir eso, no lo digo yo, lo dijo Cristo y yo lo creo. Puede haber muy buena intención y misericordia humana en nuestra vida y en nuestros actos pero simplemente si no le está dando gloria a Dios sino a un hombre es obra de Satanás, eso en el plano de obras que nos encantan hacer a los hombres, en el plano personal es más grave, TODO hombre que no se ha dejado hallar por Dios y que obviamente no tiene comunión con Dios, no está en el limbo ni en un punto intermedio, está siguiendo al otro por más santurron, bien intencionado que parezca. El ángel le mostraba a Zacarías la Maldad, esa es la maldad, un engaño tan sutil que nos hace juzgarnos en comparación con lo evidentemente malo, que nos permite un ego, una mancha casi imperceptible en el corazón como la tuvo Job que finalmente entendió que solo conocía a Dios como se conoce algo lejano. “De oídas te conocía, mas ahora mis ojos te ven” Job 42:5
Lo justo, lo bueno es lo que proviene del espíritu, es todo lo que haces con el espíritu de Dios dentro de ti, fin del asunto.

No hay comentarios.: