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miércoles, abril 28, 2010

Todos los caminos conducen a Jerusalén

"Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero" Isaías 46:10

De todas las profecías escritas en el antiguo testamento, me llama la atención una en particular, la profecía dada al profeta Ezequiel para el Rey Nabudoconosor, ésta dice que Nabudoconsor asediará Jerusalén y la tomará al cabo de cierto tiempo. Esto se cumplió, pero lo interesante del evento es la duda que tuvo Nabudoconosor cuando estaba en camino a Jerusalén.

A los largo del antiguo y nuevo testamento se lee esta frase “para que se cumpla la profecía, Dios hizo…” Dios hace su suprema voluntad y todos los personajes que participan de ella son llevados a hacer actos que muchas veces ignoran sus consecuencias, sobre todo si estos personajes no conocen y no tienen intimidad con el creador.

Cuando un hombre involucrado en una profecía se enfrenta a diversas alternativas, optará por una y eliminará las otras, lo interesante viene cuando el hombre que no conoció a Dios se encuentra en el comienzo de dos caminos o tres, pues Dios no puede comunicarle su decisión, entonces sucede lo que la ficción ha llamado los universos paralelos, crear diversos tiempos y porvenires que proliferarán por un tiempo hasta que TODAS lleguen a un mismo objetivo, el que Dios ha determinado.

Esto que acabo de describir se observa en lo que le sucedió a Nabudoconosor, él había emprendido la campaña hacia Jerusalén, y dice la Biblia que dudó de avanzar en un determinado instante y consultó a sus agoreros, brujos y todo tipo de oráculos. Dios le ordena a Ezequiel que observe esa duda y que trace caminos desde donde se produce su duda y que cualquier camino que tome, lo conduzca a Jerusalén.

Bueno, la Biblia no dice que camino tomó, ¿acaso interesa que haya tomado el más absurdo de los caminos? No, simplemente debía emprender la campaña y todo lo demás se iba acomodar al cumplimiento fiel de lo que Dios había determinado hacer.

Quiero decirte que la Iglesia de Dios tiene un camino de victoria y que sería muy bueno que nos acoplemos a él, pues todo lo que hagamos en medio de ese camino trazado, será prosperado y no fracasará jamás.

Dios te dice: ¿eres Iglesia? Pídeme y te daré por herencia las naciones. AMEN

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